Cómo Declarar Bitcoin, NFTs y Staking sin Cometer Errores | Cómo Declarar Criptomonedas en la Renta

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Borja del Bosco

March 22, 2026



Episodio 8 de La Declaración del Inversor: Guía Definitiva de Hacienda

El terreno más gris de toda la fiscalidad del inversor

Si hay un tema donde los inversores cometen más errores, donde la normativa cambia más rápido y donde Hacienda está poniendo más foco en los últimos años, ese es el de las criptomonedas.

Durante años, muchos inversores en cripto operaron bajo la creencia de que Hacienda no podía rastrear sus movimientos. Esa ventana se ha cerrado definitivamente. Mediante los modelos 172 y 173, los exchanges y plataformas de intercambio operativas en España están obligados a informar anualmente a Hacienda sobre las tendencias y operaciones de sus usuarios, lo que permite a la AEAT cruzar automáticamente tus operaciones con tu IRPF. Y a nivel europeo, el marco europeo MiCA refuerza la transparencia en el mercado de criptoactivos y obliga a los proveedores de servicios cripto a cumplir estándares de registro y trazabilidad mucho más estrictos.

El resultado: Hacienda sabe más de lo que muchos creen. Y las sanciones por no declarar son desproporcionadamente altas comparadas con otros activos. Este episodio te explica exactamente qué tienes que declarar, cómo calcularlo y dónde introducirlo en Renta Web.

La regla de oro: qué genera obligación de declarar y qué no

Antes de entrar en los detalles, hay una distinción fundamental que simplifica mucho el panorama:

Simplemente comprar criptomonedas y mantenerlas en tu wallet no genera ninguna obligación de declarar en el IRPF. Solo tributan las operaciones de transmisión.

Esto significa que el inversor que compró Bitcoin en 2020 y no ha hecho nada más — no ha vendido, no ha intercambiado, no ha usado sus cripto para comprar nada — no tiene nada que declarar en el IRPF por esas criptomonedas. Tendrá obligaciones informativas si el valor supera ciertos umbrales (lo veremos más adelante), pero no obligación de tributar.

El evento fiscal se activa cuando ocurre alguna de estas cosas:

  • Vendes criptomonedas a cambio de euros

  • Intercambias una criptomoneda por otra

  • Usas criptomonedas para pagar bienes o servicios

  • Recibes recompensas de staking, minería o airdrops

  • Vendes o intercambias NFTs

Compraventa de criptomonedas: igual que las acciones, con matices

La venta de criptomonedas genera ganancias o pérdidas patrimoniales que tributan en la base del ahorro del IRPF, exactamente igual que las acciones. Los mismos tramos del 19% al 30% que ya conocemos.

El cálculo es el mismo: ganancia = precio de venta − precio de compra − comisiones.

Las comisiones de compra aumentan el valor de adquisición. Las comisiones de venta reducen el valor de transmisión. Son deducibles, igual que en las acciones, y conviene incluirlas siempre.

El método de valoración también es el mismo que vimos en el Episodio 4: FIFO (primero en entrar, primero en salir). Las primeras criptomonedas que compraste son las primeras que se consideran vendidas a efectos fiscales.

La trampa del intercambio cripto a cripto

Aquí está el punto que más sorprende a inversores que vienen del mundo de las acciones y fondos: intercambiar una criptomoneda por otra genera un evento fiscal, aunque no hayas convertido nada a euros.

Si compraste Bitcoin por 10.000 € y lo intercambias por Ethereum cuando el Bitcoin vale 15.000 €, debes declarar una ganancia de 5.000 €, aunque no hayas convertido nada a euros.

Esto tiene consecuencias enormes para los inversores activos en cripto. Cada vez que cambias de Bitcoin a Ethereum, de Ethereum a Solana, o de cualquier cripto a otra, estás generando un hecho imponible. Aunque el dinero siga "dentro del ecosistema cripto" y no hayas tocado un solo euro, Hacienda considera que has "vendido" la primera criptomoneda.

Lo mismo aplica si usas criptomonedas para comprar bienes o servicios: la criptomoneda que usas para pagar se considera vendida al precio de mercado del momento, y si hay ganancia respecto al precio al que la compraste, tributa.

El problema de la trazabilidad entre exchanges

Este es el dolor de cabeza operativo más frecuente entre los inversores en cripto, y tiene solución, pero requiere organización.

Cuando se ha operado en más de una plataforma, es importante tener un informe fiscal generado por un agregador como CoinTracking, Koinly o Zenledger. Si utilizas únicamente el informe fiscal de un exchange concreto, la plataforma no sabe cuándo, dónde ni a qué precio compraste originalmente la cripto. El exchange asume que el precio de compra es cero, lo que significa que te dará una ganancia incorrecta.

El ejemplo es muy ilustrativo: compras Bitcoin en Coinbase en 2023 por 1.000 €, lo transfieres a Binance en 2025, y lo vendes en Binance por 3.000 €. Si solo usas el informe de Binance, ese exchange no sabe que compraste el Bitcoin por 1.000 € — y puede calcular una ganancia de 3.000 € en lugar de los 2.000 € reales.

La solución es mantener un registro propio de todas las operaciones en todos los exchanges y wallets, o usar una herramienta especializada que consolide todo. Hacienda exige poder justificar un registro cronológico de todas tus operaciones: compras, ventas, intercambios, transferencias entre wallets, recompensas de staking y airdrops recibidos.

Staking: rendimientos del capital mobiliario

El staking — bloquear criptomonedas para participar en la validación de transacciones de una blockchain y recibir recompensas a cambio — tiene un tratamiento fiscal diferente a la compraventa.

Las recompensas por staking se consideran rendimientos del capital mobiliario o ganancias patrimoniales dependiendo de su naturaleza, y se declaran en la casilla 0033.

En la práctica, la mayoría de los casos de staking para el inversor particular se tratan como rendimientos del capital mobiliario, lo que significa que van a la base del ahorro pero en una categoría diferente a las ganancias patrimoniales — igual que los dividendos o los intereses.

El funcionamiento tiene dos momentos fiscales distintos:

Momento 1 — Cuando recibes las recompensas: Si recibes nuevas criptomonedas como recompensa por staking, el valor de mercado de esas criptomonedas en el momento de recibirlas constituye un ingreso que debe tributar. Ese valor de mercado en el momento de recepción es tanto tu ingreso tributable como el precio de adquisición de esas nuevas criptomonedas.

Momento 2 — Cuando vendes esas recompensas: Cuando posteriormente vendes las criptomonedas que recibiste como recompensa de staking, generas una nueva ganancia o pérdida patrimonial — la diferencia entre el precio al que las recibiste (que ya tributó) y el precio al que las vendes.

Airdrops: el regalo que también tributa

Los airdrops son distribuciones gratuitas de tokens, habitualmente con fines promocionales o como recompensa por usar un protocolo. Aunque los recibes sin pagar nada, tienen consecuencias fiscales.

Cuando recibes un airdrop, la Agencia Tributaria puede considerarlo una ganancia patrimonial por el valor de mercado de los tokens recibidos en el momento de la recepción.

Al igual que con el staking, hay dos momentos: tributa cuando recibes el airdrop (por el valor de mercado en ese instante) y vuelve a tributar cuando vendes esos tokens (por la diferencia respecto al valor que tenían cuando los recibiste).

Minería: actividad económica, no ganancia patrimonial

La minería de criptomonedas — usar potencia computacional para validar transacciones y recibir nuevas criptomonedas como recompensa — tiene el tratamiento fiscal más gravoso de todos.

Actividades como la minería se consideran renta general. Esto significa que el importe recibido se valora según su precio de mercado al momento de la recepción y se suma al resto de tus ingresos anuales, como salarios e ingresos por actividades económicas, estando sujeto a los tramos progresivos del IRPF que pueden alcanzar el 47%.

Esto convierte a la minería en la actividad cripto fiscalmente más cara: no tributa en la base del ahorro al 19-30%, sino en la base general al tipo marginal que corresponda según tus ingresos totales.

NFTs: depende de quién seas

Los NFTs tienen un tratamiento que varía según el papel que juegues.

Si eres comprador/vendedor particular: La venta de un NFT que compraste como inversión genera una ganancia o pérdida patrimonial que tributa en la base del ahorro, exactamente igual que la venta de cualquier otra criptomoneda.

Si eres creador o vendedor habitual: Si la venta de NFT constituye una actividad económica, los vendedores o creadores deberán tributar dentro de la base imponible general del IRPF, en el apartado de rendimientos de actividades económicas, cuyo tipo impositivo puede alcanzar el 47%. Podrán sin embargo deducirse los gastos relacionados con su actividad profesional, siempre y cuando estén debidamente justificados.

La distinción entre inversor particular y actividad económica habitual es la misma que ya vimos con el trading de acciones en el Episodio 1: si operas de forma recurrente, organizada y con medios propios, Hacienda puede calificarlo como actividad económica.

El Modelo 721: la obligación informativa específica de cripto

En el Episodio 2 vimos el Modelo 720 para bienes en el extranjero. Las criptomonedas tienen su propio modelo informativo específico: el Modelo 721.

En el Modelo 721, debes declarar tus criptos si superan los 50.000 € en exchanges extranjeros. Si no presentas el Modelo 721 estando obligado, la sanción puede ser de hasta 5.000 € por cada dato omitido, con un mínimo de 10.000 €.

El umbral y la lógica son similares al Modelo 720: si el valor total de tus criptomonedas custodiadas en plataformas situadas fuera de España supera los 50.000 euros a 31 de diciembre, tienes obligación de presentar el Modelo 721 antes del 31 de enero del año siguiente.

Un detalle importante es que hacer HODL no genera obligación de declarar en el IRPF, pero sí puede ser necesario informar en el Modelo 721 si las cripto están en plataformas extranjeras y superan el umbral exigido.

Es decir: puedes no deber ni un euro a Hacienda en el IRPF (porque no has vendido nada) y aun así estar obligado a presentar el Modelo 721 por el mero hecho de tener esas criptomonedas en un exchange extranjero por encima del umbral.

El Impuesto sobre el Patrimonio: la obligación que muchos olvidan

Las criptos son activos inmateriales que tienen un valor económico y, como tal, deberás incluirlas en la declaración del Impuesto sobre el Patrimonio junto con el resto de tus bienes y derechos si estás obligado a tributar por él.

El Impuesto sobre el Patrimonio se aplica a aquellos cuyo patrimonio neto supera los 700.000 euros, y esto incluye también las tenencias en criptomonedas. Si tu patrimonio total — incluyendo criptomonedas valoradas a precio de mercado a 31 de diciembre — supera ese umbral, las cripto forman parte de la base imponible del impuesto sobre el patrimonio.

Dónde se declara en Renta Web

El mapa de casillas para criptomonedas en el IRPF:

Tipo de operación

Casilla en Renta Web

Compraventa e intercambios cripto a cripto

Casillas 1800 a 1814

Staking, intereses y rendimientos de cesión

Casilla 0033

Derivados y futuros cripto

Casilla 1626

Minería y actividad económica

Apartado de actividades económicas

El mapa completo de la fiscalidad cripto

Operación

Categoría fiscal

Dónde tributa

Venta de cripto por euros

Ganancia/pérdida patrimonial

Base del ahorro

Intercambio cripto a cripto

Ganancia/pérdida patrimonial

Base del ahorro

Pago con cripto

Ganancia/pérdida patrimonial

Base del ahorro

Staking

Rendimiento capital mobiliario

Base del ahorro

Airdrops

Ganancia patrimonial

Base del ahorro

Minería

Rendimiento actividad económica

Base general

Venta de NFT (particular)

Ganancia/pérdida patrimonial

Base del ahorro

Venta de NFT (actividad habitual)

Rendimiento actividad económica

Base general

Holdear sin vender

Sin evento fiscal

No tributa

Lo que necesitas recordar

Primero, comprar y mantener criptomonedas no genera obligación de tributar en el IRPF. El evento fiscal se activa al vender, intercambiar o usar cripto para pagar.

Segundo, intercambiar una criptomoneda por otra es un evento fiscal aunque no hayas tocado un solo euro. Cada swap genera una ganancia o pérdida que hay que declarar.

Tercero, si operas en varios exchanges, necesitas un registro consolidado de todas tus operaciones. Usar solo el informe de un exchange puede darte cifras incorrectas que te hagan pagar de más o de menos.

Cuarto, el Modelo 721 es obligatorio si tienes más de 50.000 € en criptomonedas en plataformas extranjeras a 31 de diciembre, aunque no hayas vendido nada. Las sanciones por no presentarlo son muy elevadas.

Quinto, el staking y los airdrops tributan en el momento en que los recibes — no cuando vendes. Después, cuando vendas esas criptomonedas, volverás a tributar por la diferencia.

En el próximo episodio abordamos las inversiones en el extranjero de forma global: brokers internacionales, cuentas en otros países, doble imposición y todo lo que necesitas saber para no tener sorpresas cuando tu dinero cruza fronteras.

Este artículo es de carácter informativo y educativo. La normativa fiscal puede cambiar cada año.



Part of the Series

La Declaración del Inversor: Guía Definitiva de Hacienda

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La guía más completa en español para declarar todas tus inversiones a Hacienda. Desde las bases del IRPF hasta cada casilla de Renta Web, pasando por acciones, fondos, ETFs, dividendos, inmuebles y criptomonedas. Con estrategias legales para optimizar tu factura fiscal cada año.